MobilEye: Intel compra el proveedor de cámaras por 14.000 millones de euros

La adquisición de MobilEye por Intel crea uno de los proveedores más importantes en el campo de la conducción autónoma. BMW también debería beneficiarse de ello.

 

Cualquiera que profundice un poco en el tema de la conducción autónoma tropezará tarde o temprano con MobilEye. Al parecer, la posición expuesta de los expertos en cámaras y análisis tampoco ha escapado a la atención de Intel, porque el gigante del chip ha decidido comprar la empresa, convirtiéndose de un momento a otro en un socio mucho más importante del Grupo BMW. El verano pasado, BMW, Mobileye e Intel ya anunciaron una colaboración para los próximos años, y ahora las dos últimas trabajan bajo el mismo paraguas corporativo. ¿Buscas coches de ocasión? Los mejores coches de segunda mano en Crestanevada.

 

Intel está dejando que la adquisición de los israelíes cueste bastante, ya que según el comunicado oficial, la adquisición de las acciones cuesta en total unos 15.300 millones de dólares estadounidenses. Esto equivale a unos 14.000 millones de euros y deja clara la importancia que ha adquirido MobilEye como proveedor de sistemas de cámaras en los últimos años. MobilEye ya se ha descrito a sí misma como líder del mercado mundial de sistemas de prevención de accidentes, y ahora los sistemas van a ser aún más potentes gracias a la potencia informática de Intel.

 

La tecnología de sensores desempeña un papel decisivo en la conducción autónoma, porque los sistemas del vehículo sólo pueden reaccionar ante elementos del entorno reconocidos y, por tanto, también conocidos. MobilEye se ha establecido como uno de los proveedores más capaces en este sentido, porque las cámaras de los israelíes y, sobre todo, el software que se utiliza con ellas para evaluar las imágenes ofrecen, aparentemente, resultados de primera clase. Sólo si las señales de imagen pueden evaluarse e interpretarse correctamente lo antes posible, la tecnología de los sistemas de asistencia podrá tomar también las decisiones correctas y hacer de la conducción autónoma algo seguro.

 

En los próximos años, prácticamente todos los grandes fabricantes de automóviles quieren dar los siguientes pasos en el camino hacia el coche autoconducido. El Grupo BMW ya ha anunciado en varias ocasiones que quiere tener el primer coche de conducción autónoma de la marca, el BMW iNext, listo para la producción en serie y en el mercado en 2021. Una cosa está clara: este proyecto solo puede tener éxito con la ayuda de proveedores y socios fuertes que colaboren con el Grupo BMW en el desarrollo de esta tecnología tan compleja.

 

Al volante del nuevo BMW Serie 5 G30, por ejemplo, se puede comprobar lo potentes que son los sistemas hoy en día. En este caso, el BMW Personal CoPilot ya se encarga del control de la velocidad y del guiado por el carril durante algún tiempo, y el propio conductor puede recostarse al menos unos segundos o sonarse la nariz sin peligro. Aunque los sistemas actuales también pueden gestionar la conducción autónoma en distancias más largas y sin un «cuidador» humano, al menos en autopistas y carreteras comarcales bien desarrolladas, los obstáculos legales y la capacidad de reacción ante situaciones excepcionales, como obras en la calzada o túneles, hacen indispensable la presencia humana como responsable al volante.